Una norma que data de la crisis de 2001
La Argentina mantiene una exigencia regulatoria que impide a los bancos prestar casi el 17% de los depósitos en dólares, equivalente a US$ 7.000 millones. Esta norma surgió tras la salida de la convertibilidad para evitar descalces cambiarios, pero hoy el riesgo es casi nulo y la economía necesita crédito para crecer.
El Gobierno se niega a medidas populistas
El presidente Javier Milei y el ministro Luis Caputo reiteraron que no habrá emisión monetaria ni devaluación para estimular la actividad. Consideran que esas opciones generarían beneficios temporales pero riesgos futuros, especialmente si se dispara la dolarización de carteras en un año electoral.
La propuesta de Bausili para dinamizar la economía
Bausili planteó que “valdría la pena discutir la flexibilización” de los encajes, ya que los argentinos seguirán ahorrando en dólares y, si no se ofrecen instrumentos locales, llevarán sus fondos al exterior. El BCRA estima que estos recursos podrían financiar inversiones y empleo sin recurrir a medidas heterodoxas.
Reformas silenciosas para atraer inversiones
Mientras se debate la ley de Tierras, el RIGI y la baja del riesgo país, la liberación de estos dólares aparece como una reforma puntual que podría tener impacto real. La autoridad monetaria reconoce que el sistema financiero actual es “la nada misma” y que es necesario modernizar las reglas para canalizar el ahorro hacia la producción.
La economía argentina crecería solo 27% este año según el BCRA, muy por debajo de las necesidades. Con las elecciones de 2027 en el horizonte, el oficialismo busca fórmulas que no repitan los errores del pasado pero que tampoco frenen la recuperación. La decisión sobre los encajes podría ser una señal concreta en ese sentido.



