Sexta (Buenos Aires, 27 de julio de 2026).- El empleo formal disminuye en Argentina a pesar de que la economía muestra un crecimiento del producto superior al 5%. En el último registro oficial, se contaron 12.000 empleos menos en el sector privado y 11.000 monotributistas menos en comparación con el mes anterior.
Sectores en retroceso y cambio tecnológico
Jorge Colina, especialista en economía laboral, explicó que el cambio tecnológico y el ajuste de distorsiones históricas en el mercado laboral influyen en esta dinámica. Sectores como finanzas, petróleo, gas y minería, que suelen mostrar crecimiento, también están desvinculando trabajadores debido a la tecnificación y la búsqueda de eficiencia. “Los bancos, cuando había inflación, tenían un montón de líneas de negocios ligadas a la inflación. Sin inflación ya tienen que hacerse más eficientes y entonces despiden gente”, afirmó.
Caída en industria, construcción y comercio
La contracción de la industria, la construcción y el comercio se suma a la pérdida de empleo formal. Colina indicó que la caída de la obra pública afecta especialmente al sector de la construcción, mientras que el comercio enfrenta el cierre de locales por el crecimiento del comercio electrónico. La economía crece de forma dispar: el sector de servicios financieros y las industrias extractivas muestran expansión, pero reducen personal. A la par, las actividades urbanas achican su plantel laboral.
Incentivos a la informalidad
El diseño de las transferencias sociales influye en la decisión de trabajar en la informalidad. Colina detalló que una persona informal recibe, por la Asignación Universal por Hijo, el doble que un trabajador formal, además de otros beneficios. La estructura de los incentivos empuja a muchos a elegir la informalidad para acceder a mayores ayudas estatales. El especialista remarcó que “lo que está creciendo es solamente el cuentapropismo informal, es decir, no registrado en el monotributo”, lo que evidencia una tendencia a la precarización.
Propuestas para fomentar la formalidad
El gobierno redujo algunos aportes patronales para fomentar el empleo registrado, pero Colina consideró que la medida tiene poca efectividad. “Es una reducción muy en el margen. Lo que desalienta la formalidad son los altos costos laborales y bajar un poquitito no mueve demasiado la aguja”, sostuvo. Propuso que las empresas con menos de diez trabajadores queden eximidas de aplicar el convenio colectivo de trabajo, ya que el mínimo de convenio triplica el salario mínimo vital y móvil, lo que vuelve inviable la contratación formal en pequeñas empresas.
Reconversión del empleo y desafíos futuros
Colina describió que la economía argentina experimenta un desplazamiento hacia el trabajo por aplicaciones y el cuentapropismo no registrado. “Una persona cuando necesita trabajar, lo primero que hace es una app, ya sea para transportar gente o transportar mercadería”, ejemplificó. El especialista concluyó que la tasa de desempleo no muestra un problema grave gracias a la expansión del trabajo informal, pero advirtió que “vamos a ver un problema severo de informalidad”. La transformación del mercado laboral plantea desafíos para la protección social, la sostenibilidad del sistema previsional y la calidad del empleo.




