Un relevo anticipado en plena interna presidencial
El relevo de Domine se produce en un contexto de tensión entre el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel. Fuentes castrenses consultadas por LA NACION señalaron que el adelantamiento del recambio no es casual y lo compararon con prácticas de represalia. El mayor había recibido a Villarruel el 12 de enero, cuando la vicepresidenta recorrió la zona afectada por los incendios en el Parque Nacional Los Alerces.
El uso de un helicóptero militar para que Villarruel sobrevolara la zona también habría influido en la sanción, aunque no se difundieron imágenes en su momento para evitar mayor exposición. El sucesor de Domine será el mayor Mateo Zabala, quien actualmente se desempeña en Casa Militar, el área encargada de la custodia presidencial y bajo la órbita de Karina Milei.
El vínculo de Villarruel con Chubut
Victoria Villarruel tiene una relación personal con Chubut: a los 12 años vivió en Río Mayo, donde su padre, el coronel Eduardo Villarruel, era segundo jefe del Regimiento de Infantería 31. Allí cursó el séptimo grado en la Escuela N° 148. “Chubut es mi provincia en el mundo”, afirmó en reiteradas ocasiones.
Ese lazo se tradujo en gestos concretos. En enero de este año, la emergencia por los incendios la llevó a Esquel, el viaje que involucró a Domine. En agosto volvió a la provincia para los festejos por el 90° aniversario de Río Mayo, donde fue recibida por el gobernador Ignacio Torres y el intendente Gustavo Loyaute. Fue su primer viaje oficial tras el cierre de listas.
Un mensaje interno hacia el Ejército
El origen del sucesor, proveniente de Casa Militar, alimenta la lectura de que el recambio busca instalar a alguien más cercano al círculo presidencial. Para las fuentes, este movimiento envía una señal clara al Ejército sobre las consecuencias de cualquier gesto hacia la vicepresidenta, incluso el cumplimiento estricto del protocolo.
La doble condición de Villarruel, que reivindica su historia patagónica y a la vez es vista con recelo por la Casa Rosada, resume el momento del vínculo entre la vicepresidenta y el Gobierno. Cualquier cercanía con ella, incluso la de un jefe militar haciendo su trabajo, comienza a interpretarse como una definición política.




