El desplazamiento de figuras clave
La reconfiguración del tablero político en Misiones incluyó la remoción de Virginia Kluka como presidenta de EMSA, la empresa generadora y distribuidora de energía. En su lugar, Passalacqua designó al intendente de Montecarlo, Ricardo Barreto, descabezando la totalidad del directorio y las gerencias. La medida afecta a una compañía con significativa influencia en la vida productiva y ciudadana, dada la ausencia de gas natural en la provincia y la dependencia del aparato productivo.
Otro cambio fundamental es el desplazamiento de Belén Gregori de la titularidad de la Agencia Tributaria de Misiones (ATM), anteriormente conocida como Dirección General de Rentas. Esta entidad recauda más del 30% de los ingresos del estado provincial y es la octava agencia recaudadora más relevante del país. Ambas funcionarias, Kluka y Gregori, eran reconocidas por su lealtad política hacia Carlos Rovira, el influyente exgobernador.
El aislamiento de Carlos Rovira
Además de estos movimientos, el gobernador concretó la salida de Marta Ferreira, ministra de Agricultura Familiar, Sergio Bresiski, titular de la Dirección de Arquitectura, y Liliana Rodríguez, ministra de Acción Social. Rodríguez será reemplazada por Matías Vilchez, actual intendente de San Javier. Estas figuras representaban los últimos apoyos de Rovira en el gabinete provincial, el cual, según fuentes, ya no le responde, marcando un cambio histórico en la distribución del poder.
En los últimos dos meses, la totalidad de los intendentes misioneros se alinearon con la gestión de Passalacqua, profundizando el aislamiento político de Carlos Rovira. El exmandatario se encuentra de vacaciones en el exterior y el escenario actual genera interrogantes sobre su regreso a la provincia. Actualmente, Rovira mantiene un cargo formal como diputado provincial, aunque sin participación activa desde diciembre de 2023, un contraste con su anterior influencia.
Implicancias políticas y económicas
La pérdida de respaldo se evidencia en la Legislatura provincial, donde de los 20 diputados que antes respondían incondicionalmente a Rovira, al menos 11 se sumaron al bloque de Passalacqua, y los 9 restantes observan el desenlace de la pulseada. Iniciativas que Rovira impulsaba, como la emisión de un bono en dólares para infraestructura o modificaciones a la ley de lemas, hoy carecen de volumen político para avanzar, reflejando su menor influencia.
A nivel nacional, sin embargo, Rovira aún conserva el apoyo de los cuatro diputados nacionales (Oscar Herrera Ahuad, Daniel Vancsik, Yamila Ruiz y Alberto Arrúa) y los dos senadores oficialistas (Carlos Arce y Sonia Rojas Decut) por Misiones. Estos legisladores podrían convertirse en una carta para negociar acuerdos con el gobierno de Javier Milei de cara a 2027. Passalacqua también reestructuró la ATM para fortalecer al subdirector Gabriel Petta.
Revisiones de contratos y negocios
En un movimiento adicional para desmantelar estructuras vinculadas a la gestión anterior, Passalacqua analiza revocar el contrato de la prestadora de servicios de telemedicina Alegramed. Esta aplicación, que gestiona turnos para el sistema de salud pública provincial, estuvo ligada al empresario Augusto Marini, dueño de los canales de streaming Blender y Carajo. La Legislatura solicitó informes sobre este contrato hace un mes, pero el trámite se mantiene detenido.
Otro negocio cancelado por el gobernador es la concesión del hotel del Instituto de Previsión Social, que operaba bajo la marca Bagú. Este establecimiento estaba controlado por South American Group, un misterioso conglomerado vinculado al empresario Maximiliano Brog, quien había realizado inversiones en hotelería y gastronomía en Misiones. Actualmente, este grupo se encuentra en proceso de retirada de todos sus emprendimientos en la provincia, lo que genera incertidumbre.




