Sexta (Buenos Aires, 12 de octubre de 2026).- El Encuentro Plurinacional de Mujeres y Disidencias reunió a más de 100 mil personas en Córdoba durante el fin de semana, según informó CHACODIAPORDIA.COM. La movilización, que tuvo su punto de partida con el reclamo por la soberanía de la tierra, se convirtió en la más masiva desde la pandemia, de acuerdo con la organización.
La convocatoria y el desarrollo de la marcha
La marcha comenzó con la bandera que encabezó la movilización, conocida como "la barredora", con la leyenda 39 Encuentro Plurinacional de Mujeres, lesbianas, travestis, trans, bisexuales, intersexuales y no binarios. A pocos metros del cruce del río Suquía, la convocatoria desbordó las expectativas y fue mucho más grande de lo que se esperaba. El evento se afianza como herramienta política con una historia de casi 40 años, según consignó el medio cordobés.
La expresión en la calle mostró, de acuerdo con la crónica, la acumulación y transversalidad de los transfeminismos. Durante la tarde del domingo, una de las declaraciones más ovacionadas fue la de Liliana Daunes: "Tenemos rabia y necesitamos organización". Además, trascendió el rumor de que el próximo Encuentro tendrá su sede en la Ciudad de Buenos Aires.
Actividades políticas y voces de referentes
Las principales fuerzas opositoras al gobierno de Javier Milei no solo participaron del Encuentro, sino que convocaron a actividades masivas. El sábado por la noche, Myriam Bregman convocó en Plaza Vélez Sarsfield, mientras que Estela Díaz hizo lo propio en un teatro de la ciudad desde el espacio de Axel Kicillof, Movimiento Derecho al Futuro. El kirchnerismo llevó la demanda de "Cristina Libre" a Plaza Las Heras con la consigna "Vení al pogo feminista más grande del mundo".
La diputada nacional Lucía Cámpora estuvo en Córdoba y resaltó la importancia de que en la apertura se haya señalado la proscripción de Cristina Fernández de Kirchner. "Una demostración muy concreta de la representación que construye el feminismo es la resistencia que encuentra Javier Milei en términos electorales en las mujeres mucho más que los varones", declaró Cámpora. Y agregó: "Eso es porque el feminismo que se construye en estos encuentros es un feminismo popular".
Balance y proyección política
Estela Díaz, ministra de Mujeres, Género y Diversidad de la provincia de Buenos Aires, destacó la masividad del encuentro y coincidió en que es el más concurrido desde la pandemia. "El Encuentro -con dificultades, con crisis económica, con las compañeras haciendo peñas en cada localidad, rifas, logrando modos de recaudación, de autogestión- está mostrando una presencia de una masividad gigantesca", afirmó. Para la funcionaria, "ahí hay una fuerza para lo que viene, una fuerza para organizarse y para confrontar también electoralmente en el 2027 a Milei y a las alianzas que ellos construyan".
La diputada nacional Myriam Bregman, junto a la referente de izquierda cordobesa Laura Vilches, también coincidieron en la convocatoria masiva. "Hay algo en nosotras, en nuestra militancia de izquierda, en nuestra militancia política, que siempre atraviesa todo lo que hacemos", dijo Bregman. Vilches sumó: "Creo que las feministas somos conscientes de que la transversalidad se ha conquistado en la calle. Después se refleja por arriba, pero primero se construye en la calle".
Actividades previas y ejes de discusión
El día anterior al inicio del Encuentro, llamado "día Zero", se realizó una actividad de pensamiento en torno al tecnofascismo en la Facultad de Matemática, Astronomía, Física y Computación. Allí, María Pía López cerró el ciclo "entre el ágora y el quilombo" en un teatro de la ciudad, una invitación a pensar el presente reponiendo la pregunta que Pier Paolo Pasolini se hizo en tiempos de fascismo: ¿Dónde está el alma del pueblo?
Los ejes que ordenaron los talleres y asambleas incluyeron vejez, discapacidad, defensa de la tierra, tecnología, trabajo, educación, pueblos originarios, salud, derechos humanos y organización sindical. Una joven sindicalista alentó en una asamblea: "Hay que creérsela", reponiendo el caudal de catarsis que se vive en los distintos talleres desbordados de gente.




