Sexta (Buenos Aires, 11 de octubre de 2026).- El canciller Pablo Quirno visitó el jueves el astillero de la firma Seatrium en Singapur, la empresa que reparará el buque petrolero Aoka Mizu, contratado para el proyecto Sea Lion en las Islas Malvinas, según publicó Clarín.
El buque y el proyecto Sea Lion
El Aoka Mizu pertenece a la empresa Bluewater Energy Services, de Países Bajos, que figura en la lista de sanciones argentinas contra las compañías cuyas operaciones en Malvinas son consideradas ilegales por el Gobierno de Javier Milei. El buque será plataforma de extracción, almacenamiento y descarga en el proyecto Sea Lion en 2028, cuando la israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration comiencen a extraer crudo de la cuenca norte del archipiélago, informó Clarín.
La reunión y el comunicado del canciller
Quirno se reunió con Marlin Khiew, vicepresidente de Seatrium, y recorrió los astilleros. "Allí se encuentra el FLNG Golar Hilli Episeyo de Golar, una planta flotante que convertirá el gas natural de Vaca Muerta en GNL para su exportación. Será reacondicionado por Seatrium para operar frente a Río Negro", escribió el ministro desde Singapur, según reprodujo Clarín. El diario indicó que intentó consultar al canciller sobre el viaje y aún espera respuesta.
Tensiones por la soberanía y el pedido ante el Tribunal del Mar
Como anticipó Clarín, la Argentina pedirá la semana próxima ante el Tribunal Internacional del Mar medidas cautelares para que se le ordene a Londres avanzar con actividades hidrocarburíferas en aguas en disputa. El desarrollo petrolero es uno de los principales focos de tensión entre la Argentina y el Reino Unido por la disputa de soberanía: Buenos Aires considera ilegales las licencias otorgadas por las autoridades isleñas y cuestiona la explotación unilateral de los recursos en el área.
Detalles del contrato y la situación del buque
En julio de este año el sitio especializado Upstream informó que Seatrium de Singapur había sido elegido "para reacondicionar el buque Aoka Mizu que será utilizado en el proyecto petrolero Sea Lion al norte de las Islas Malvinas". Según Rockhopper, el traslado de los trabajos a Asia implicó un costo adicional estimado en US$ 45 millones para el desarrollo inicial. El consultor en energía y minería Diego Berazategui señaló que, pese al contrato, el buque aún no había ingresado al astillero y permanecía amarrado en una isla de Indonesia, según publicó Clarín.




