Promesas de empleo vs. datos reales
El régimen prometió generar 196.663 empleos directos e indirectos, pero esa cifra es una proyección autodeclarada por las empresas. A dos años de su lanzamiento, no existe un dato oficial consolidado sobre el empleo efectivo. Según el Observatorio del RIGI, el empleo permanente sería de apenas 8.200 puestos directos en todo el país, una vez finalizadas las obras.
Petróleo y minería, los sectores estrella, tienen hoy menos empleo formal que en noviembre de 2023, con una pérdida de más de 8.700 puestos, según estimaciones de Fundar. La construcción de infraestructura genera puestos temporales, pero la operación es intensiva en capital y requiere poco personal.
Proyectos aprobados y montos en juego
Hasta el momento, 44 proyectos por casi u$s199.000 millones solicitaron ingresar al régimen. De ese total, 21 iniciativas fueron aprobadas oficialmente, con inversiones por unos u$s46.700 millones, mientras que 23 continúan en evaluación por alrededor de u$s152.300 millones. La mitad del monto presentado aún no fue aprobada.
Los proyectos aprobados muestran avances dispares: en minería, el desembolso efectivo rondaba apenas el 11% de lo comprometido hacia abril de 2026. Los casos más avanzados son el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur y el proyecto de GNL de Southern Energy, con operaciones previstas para fines de 2026.
Concentración geográfica y sectorial
Más del 95% de las inversiones se ubica en Neuquén, San Juan, Río Negro, Catamarca y Salta. Aproximadamente el 97% del monto aprobado corresponde a petróleo, gas y minería. Entre los proyectos más grandes aparecen Southern Energy en Río Negro (u$s6.878 millones), Los Azules en San Juan y Vaca Muerta Oil Sur, ambos con más de u$s2.400 millones.
El riesgo de enclave es alto, según los economistas Joaquín Palma Hernández y Lucas Damián Lecano, de EconSur. Señalan que la intensidad de capital y la falta de exigencias de uso de insumos locales generan polos productivos desconectados del entramado industrial. Proyectos menores como la Terminal Timbúes en Santa Fe (u$s277 millones) proyectan más empleo por su vinculación con servicios.
Qué falta para que el RIGI derrame
Ernesto O’Connor, consultor de política económica, advierte que priorizar sectores intensivos en capital puede impulsar exportaciones sin generar empleo ni actividad industrial en el resto del territorio. Para que el RIGI derrame, se necesitan políticas complementarias que incentiven la integración local y la creación de proveedores.
El Observatorio del RIGI sugiere monitorear el empleo real y exigir contenido nacional. También se requiere avanzar en la aprobación de los 23 proyectos pendientes y acelerar la ejecución de los ya aprobados. Solo así las inversiones podrían traducirse en un desarrollo económico más equilibrado y federal.




