Sexta (Buenos Aires, 24 de octubre de 2026).- La reforma electoral enviada por el Ejecutivo sigue estancada en el Senado y el oficialismo no logra los votos para eliminar las PASO. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, asegura tener 37 adhesiones, pero la jefa del oficialismo en la Cámara alta, Patricia Bullrich, sostiene que no llegan a 30.
El cruce entre Santilli y Bullrich por la cuenta de votos
La pulseada por bajar las primarias provocó un cruce entre Santilli y Bullrich. El jefe de Gabinete insiste en que cuenta con los 37 votos necesarios para aprobar la iniciativa, dado que se requiere mayoría absoluta por tratarse de una reforma electoral, mientras que la titular del bloque oficialista en el Senado afirma que el número no llega a 30, según las versiones que circulan en el recinto.
"Mientras la Casa Rosada no consiga los votos la veo complicada", apuntó un senador aliado ante la versión de Santilli y respondió: "Que traiga la lista". El reclamo se repite entre los legisladores: que el ministro concurra al Congreso y precise quiénes acompañan la propuesta del Gobierno.
La hipótesis de postergar el debate para 2027
Esa situación lleva a los senadores a especular que la suspensión de las PASO recién podrá discutirse el próximo año en sesiones extraordinarias. La anterior suspensión de las primarias también se hizo en el mismo año electoral, en febrero de 2025, aunque en este caso el escenario es más riesgoso porque se trata de una elección presidencial. Desde el entorno del jefe de Gabinete relativizaron las declaraciones de Bullrich y de los aliados por la falta de apoyo.
"Siempre se dice que los votos no están y después están", indicaron desde el entorno de Santilli, y estimaron que entre febrero y marzo sería la fecha tope para que se apruebe la iniciativa. El proyecto, además de eliminar las primarias, incorpora cambios en Ficha Limpia, en el financiamiento de las campañas, en las exigencias para los partidos chicos y elimina la obligatoriedad del debate presidencial.
La negociación con los gobernadores y las diferencias en la oposición
Por el momento Santilli consiguió que cuatro gobernadores radicales se expresaran a favor de la eliminación de las PASO, mientras que el restante, el jujeño Carlos Sadir, se manifestó por la suspensión. Pero el radicalismo tiene antecedentes de votaciones divididas en el Congreso y hasta las autoridades del Comité Nacional se diferenciaron y defienden las primarias.
Incluso entre los aliados peronistas hay diferencias. El tucumano Osvaldo Jaldo se manifestó a favor de la continuidad de las PASO y tiene tres votos en el Senado y otros tres en Diputados, mientras que el catamarqueño Raúl Jalil puede aportar un voto en la Cámara alta pero está en duda que sume los tres en la baja. A eso se agregó el reencuentro de Axel Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa para apuntalar el blindaje de las primarias.
El piso de 25 votos del peronismo y el estancamiento en comisión
El peronismo confía en que tiene un piso de 25 votos en el Senado, lo que desalienta la ilusión de la Casa Rosada de arrebatarle algún voto que reemplace a los radicales. Santilli instala el tema de la reforma electoral en cada conversación con los gobernadores, como ocurrió en la reunión del Norte Grande en Misiones, aunque en la discusión fina remarcan que la única salida es el mano a mano por el escenario electoral de cada provincia.
Por ahora el proyecto está estancado. Hubo dos reuniones de bajo voltaje de la comisión de Asuntos Constitucionales que preside el libertario Agustín Coto. La última fue a mediados de septiembre y se había acordado unificar proyectos vinculados a Ficha Limpia que los dialoguistas insisten con tratar por fuera de la reforma electoral enviada por el Ejecutivo, pero tampoco se avanzó.




