La provocación que dejó argumentos al kicillofismo
La canción camporista entonada frente a San José 1111 se convirtió en un tema central de conversación en el peronismo. Los kicillofistas sostienen que esa provocación les dejó un argumento servido para denunciar la actitud del kirchnerismo. Los camporistas, en tanto, se declaran hartos de la victimización del gobernador y su espacio político.
Un ministro del gabinete bonaerense muy cercano a Kicillof definió con contundencia el escenario: “Va a haber un candidato a presidente enfrente de Axel. Puede ser Massa, Uñac, Zamora o un tapado. Pero a alguien van a poner”. Según esa fuente, el objetivo sería “intentar ahogar a Axel o tratar de aislarlo”.
La encerrona y el camino propio del gobernador
El mandatario bonaerense camina hacia adelante sin importarle el parecer de los otros, según afirman en La Plata. Las críticas le llueven de todos lados, no solo del cristinismo, sino también de su armado en el PJ Federal y en el Frente Renovador. “Nosotros seguimos en nuestro camino”, reafirman, inmutables, sabiendo que cuando llegue la hora, todos tendrán que sentarse alrededor de la mesa.
Existe una dependencia múltiple entre las partes: se necesitan para ser fuertes y ganar, ya que nadie es lo suficientemente solvente por su cuenta. La reunión en el Hotel Emperador logró un acuerdo básico: todos jugarán bajo el mismo paraguas y sostener las PASO como herramienta para dirimir diferencias.
La hipótesis de una interna con el kirchnerismo
Lo que resurgió con mayor claridad en las últimas horas es la posibilidad de que Kicillof, si sigue su camino presidencial, tenga que enfrentar a un candidato avalado por Cristina Kirchner. El cristinismo va a tener representación en la cancha electoral, apoyando a un postulante o con uno propio. En La Plata creen que buscarán al candidato más competitivo para enfrentar al gobernador y que lo apadrinarán con una virtual transferencia de votos de la ex presidenta.
El pacto Kicillof-Kirchner no es una opción, según las hipótesis que se trazan en el final de este invierno. El gobernador tiene la voluntad de lograr un acuerdo, pero no de ser un delegado de la ex presidenta. “La relación está muy rota. No hay forma de que ocurra algo bueno ahí”, sostuvo un funcionario de relación directa con Kicillof.
Críticas cruzadas y estrategias electorales
Un encumbrado dirigente de La Cámpora reflexionó: “En lugar de ser el candidato de Cristina, Massa, los gobernadores y los sindicalistas, Axel es el candidato del MDF. Le interesa disputar el liderazgo del PJ, que es ser el líder de la nada misma”. Y cuestionó: “¿No es más fácil acordar ser el candidato de todos? ¿Y si se enfrenta a un candidato de otro sector del peronismo y pierde?”.
Ese pensamiento subsiste en La Cámpora y también en el Frente Renovador. En La Plata lo confrontan con otra teoría: Kicillof no puede ser el candidato de todos porque algunas vertientes no quieren que sea, en especial el camporismo. Por eso apuestan a recorrer un camino con una línea estratégica propia, con la convicción de que, al final, el gobernador será el mejor posicionado para enfrentar a Javier Milei en las elecciones presidenciales.




