Contexto de desaceleración y componentes clave
La última vez que la tasa inflacionaria registró un alza fue en marzo de este año, tras haber alcanzado un valor del 3,4%. En los meses venideros, la tendencia se consolidó a la baja y alcanza el tercer mes consecutivo con una desaceleración, registrando abril (2,6%), mayo (2,1%) y junio (1,9%). De esta forma, el IPC acumuló un 33,5% en doce meses.
El IPC núcleo, que descuenta factores de estacionalidad y precios regulados, varió un 1,6% y alcanzó su menor valor desde julio de 2025. Los precios estacionales mostraron el mayor incremento (3,4%) por aumento en verduras y turismo, compensado por la caída en frutas. Los precios regulados subieron 2,4% por alzas en electricidad y transporte público. El economista Javier Bongiovanni, de la Fundación Libertad, señaló: “Más allá del dato puntual de junio, lo importante será observar la tendencia en los próximos meses. Lo verdaderamente relevante será que la inflación pueda sostener ese nivel (por debajo de 2%) en el tiempo”.
La radiografía de los rubros en junio
La temporada invernal impactó fuertemente en el IPC de junio. Impulsado por el aumento en paquetes turísticos, Recreación y cultura (4,2%) registró el mayor incremento. Lo siguió Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles con un 3,3%. Estos datos reflejan cómo ciertos sectores son más sensibles a las variaciones estacionales y al comportamiento del consumo durante períodos específicos del año, como las vacaciones.
En contraste, los rubros de Comunicación (0,9%) y Prendas de vestir y calzado (0,4%) tuvieron los menores aumentos. Alimentos y bebidas no alcohólicas cerró con una variación del 1,3%, y su peso no impactó significativamente en el índice general, según anticipó Agencia Noticias Argentinas. A su vez, el tabaco terminó con un alza del 2,1%, impulsada por fuertes subas en cigarrillos tras más de tres meses sin cambios relevantes.
Expectativas del mercado y reacción oficial
Consultoras privadas proyectaron un IPC de entre 1,5% y 2% para junio, tomando como referencia la inflación de la Ciudad de Buenos Aires. La consultora C&T fue una de las pocas que acertó en su estimación, explicando que el componente núcleo y los regulados contribuyeron a la moderación, mientras los estacionales se aceleraron. El mercado, si bien descontaba una desaceleración, preveía que la barrera de los dos puntos se quebraría recién en agosto.
El Gobierno también mantuvo su optimismo. El vocero presidencial, Adrián Ravier, buscó generar confianza, indicando que la inflación ya no es una preocupación. El ministro de Economía, Luis Caputo, remarcó que el número inflacionario seguirá bajando. Se lamentó que el caso de Manuel Adorni impidió la difusión de otras noticias económicas favorables. El foco del Ejecutivo ahora está en demostrar su capacidad financiera para afrontar pagos de deuda sin recurrir a mercados internacionales, según el programa 2026-2027.




