Sexta (Buenos Aires, 24 de octubre de 2026).- El primer ministro de Francia, Sébastien Lecornu, consideró "elevado" el nivel de amenazas ante las protestas convocadas para este sábado en todo el país, según publicó Infobae. El Ministerio del Interior desplegará 70.000 policías y gendarmes para garantizar la seguridad.
El operativo de seguridad y las declaraciones de Lecornu
Lecornu advirtió a última hora del viernes que la amenaza de disturbios sigue "elevada" y anunció que el Gobierno adaptará su operativo de seguridad tras los actos vandálicos de la semana pasada. "La amenaza sigue elevada por la ultraizquierda. La vigilancia también se centrará en la delincuencia porque aprovecha los disturbios", afirmó en Limoges, ciudad del suroeste francés donde visitó el Ayuntamiento incendiado durante las movilizaciones del sábado anterior.
El ministro del Interior, Laurent Nuñez, anunció el despliegue de 70.000 policías y gendarmes, además de helicópteros, vehículos blindados y cañones de agua, en todo el país. Lecornu sostuvo que las autoridades extrajeron lecciones de los incidentes previos y ajustarán el dispositivo policial para impedir que se repitan, y rechazó vincular los disturbios con una movilización social o estudiantil.
El primer ministro distinguió entre quienes expresan su desacuerdo con el Gobierno y los responsables de saqueos y daños materiales. "Se empieza a asimilar a los manifestantes y a quienes discrepan del Gobierno —lo cual es propio de las democracias— con quienes se dedican a saquear y destrozar", lamentó. También advirtió que la vigilancia apunta a grupos identificados como "Black Blocs", a los que atribuyó el objetivo de aumentar la confusión.
Los reclamos que motorizan las marchas
Miles de manifestantes saldrán a las calles este sábado para continuar con los reclamos al Gobierno galo por el impacto del costo de vida, la crisis de vivienda y los servicios públicos. Las organizaciones estudiantiles anunciaron el viernes que mantendrán las movilizaciones y los bloqueos de institutos después de reunirse con el presidente Emmanuel Macron, a quien reclamaron medidas concretas para responder a sus demandas.
El encuentro en el Palacio del Elíseo fue el primero entre Macron y representantes de asociaciones de estudiantes de enseñanza media desde el inicio de la crisis, hace tres semanas. Los portavoces reconocieron algunos avances, aunque consideraron insuficientes las propuestas. Según los estudiantes, el mandatario se mostró dispuesto a reformar el sistema de acceso a la universidad, mientras las organizaciones exigen la derogación total de esa normativa.
Toques de queda, museos cerrados y comercios dañados
Varias ciudades francesas, incluida París y la propia Limoges, reforzaron sus medidas de seguridad con toques de queda y prohibiciones de manifestaciones. Lecornu pidió "conciliar la libertad de manifestación con la protección de los centros urbanos". Los principales museos de la capital, entre ellos el Louvre, el Museo de Orsay, el Museo Picasso y el Grand Palais, permanecerán cerrados ante la amenaza de nuevos disturbios.
El prefecto de Policía de París, Patrice Faure, pidió a los comerciantes que contrataran guardias de seguridad tras los disturbios y luego aclaró que la protección de los propietarios y de sus establecimientos corresponde al Estado. El fin de semana pasado, unas 3.000 tiendas sufrieron daños o saqueos en toda Francia, de acuerdo con la información de EFE y Associated Press que publicó Infobae.




