Sexta (Buenos Aires, 28 de septiembre de 2026).- El nuevo régimen penal juvenil contempla restricciones de libertad, tareas comunitarias, monitoreo electrónico, reparación del daño y acompañamiento territorial, según informó el Consejo de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes de la Ciudad en un artículo publicado por Infobae. Cada caso recibe una evaluación individual según su complejidad.
Un enfoque que combina responsabilidad y cuidado
El texto, firmado por el organismo, sostiene que responsabilizar y cuidar no son conceptos opuestos. "Poner límites es un elemento central del cuidado", afirma. El Consejo remarca que el delito es delito y que el adolescente debe comprender las consecuencias de sus actos, pero también señala la necesidad de acompañarlo antes y después para evitar que el hecho defina su futuro.
Dispositivos y programas de acompañamiento
Según la información difundida, el sistema incluye un Centro de Admisión y Derivación, donde se recibe y evalúa a los adolescentes puestos a disposición de la Justicia; centros cerrados para los casos que requieren privación de libertad; y alternativas como residencias y programas de acompañamiento en el entorno. Entre ellos se menciona el Programa de Acompañamiento e Inclusión en el Ámbito Socio-comunitario (PAIAS), que actualmente trabaja con 110 chicos y chicas.
El rol del Estado y la Justicia
El Consejo explicó que la Justicia determina qué medida aplicar y bajo qué condiciones, mientras que el organismo tiene la responsabilidad de ejecutarla y acompañar al adolescente durante su cumplimiento. Incluso cuando la Justicia desestima la cuestión punitiva, puede intervenir para proteger derechos vulnerados. El texto destaca la decisión del jefe de Gobierno, Jorge Macri, de dotar a la Ciudad de las herramientas para llevar adelante ese trabajo de forma integral.




