Riesgo político y presión cambiaria
El riesgo político volvió a ser un factor decisivo para el plan económico. Según un informe de Barclays, la expansión del crédito en dólares podría verse limitada por el escenario electoral. El mercado cambiario estuvo bajo presión durante el último mes y el BCRA redujo sustancialmente su ritmo de compras. El riesgo país superó los 500 puntos y el Merval borró ganancias en tiempo récord.
Las encuestas traen malas noticias a la Casa Rosada. La imagen de Milei en caída y las cajas provinciales ahogadas reducen los incentivos de los aliados para acompañar las iniciativas oficialistas. El clima social se convirtió en variable económica: los inversores incorporaron el escenario electoral a sus cálculos.
Advertencias de los empresarios
La cobertura cambiaria se cuadruplicó en menos de tres meses y el Índice de Confianza del Consumidor de la Universidad Torcuato Di Tella cayó 1,1% mensual en agosto. El 0% de los supermercados encuestados por el INDEC planea incrementar su dotación de personal. En el Consejo de las Américas, los empresarios se mostraron desconcertados ante el discurso presidencial.
Roberto Urquía, titular de Aceitera General Deheza, dijo: “El problema no es vender un producto chino o nacional, el problema es que no se vende”. Añadió que con los sueldos no se llega a fin de mes y que a las empresas les cuesta pagar esos salarios. Otros poderosos empresarios expresan off the record su disconformidad con la ejecución del plan.
El mercado pide pragmatismo
Javier Casabal, estratega de renta fija de AdCap, explicó: “Lo que se pide es un poco más de pragmatismo para no arriesgar lo que se consiguió hasta acá”. Proteger el resultado de las elecciones gastando un poco más. Un reconocido consultor vaticinó que el riesgo país podría escalar a 800 puntos si se consolida la paridad con la oposición.
El economista Emmanuel Álvarez Agis ironizó: “Vamos a llegar a la inflación cero en algún momento, la pregunta es cuántos vamos a llegar vivos para verlo”. El mercado, que durante casi tres años reclamó motosierra, ahora pide flan.




