Sexta (Buenos Aires, 24 de octubre de 2026).- La Casa Rosada aguarda el balotaje brasileño con expectativa por un triunfo de Flávio Bolsonaro, pero no enviará representantes al búnker del candidato, según informó Infobae. El Gobierno apunta a que un cambio de signo político en Brasil destrabe la flexibilización del Mercosur.
La apuesta del Gobierno y el bajo perfil en Brasilia
La apuesta oficial por el opositor de Luiz Inácio Lula da Silva no es nueva: meses atrás, Javier Milei viajó a San Pablo para respaldarlo en un acto de campaña, un gesto que derivó en un conflicto diplomático por declaraciones contra el mandatario brasileño y un integrante del tribunal supremo. Pese a ese involucramiento, no habrá delegación argentina en los comicios de este domingo.
Fuentes del entorno de Milei explicaron a Infobae que la decisión responde a cuestiones de seguridad, por la presencia de bandas criminales consideradas peligrosas en Brasilia, lo que vuelve complejo el traslado de una comitiva. El perfil bajo del oficialismo contrasta con los gestos del kirchnerismo, que tuvo a la diputada Victoria Tolosa Paz fotografiándose con Lula tras los resultados de la primera vuelta.
Quiénes viajan y quiénes no
En el búnker de Bolsonaro no se mostraron representantes de La Libertad Avanza y lo mismo ocurrirá en el balotaje: ni Juliana Santillán, titular de la Comisión de Relaciones Exteriores de Diputados, ni su par en el Senado, Bruno Paoltroni, viajaron a Brasil este fin de semana. Tampoco lo harán funcionarios del Gabinete ni otros posibles delegados.
Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado, consideró que su lugar en la línea de sucesión presidencial no era compatible con una actividad política de esta magnitud. El único libertario que estará en Brasilia será el diputado Damián Arabia, cercano a Patricia Bullrich. Bolsonaro le pidió recientemente a la ex ministra un video de respaldo dirigido a las mujeres de Brasil.
La lectura del debate y el pronóstico ajustado
En la Casa Rosada interpretaron el reciente debate presidencial como una señal favorable para Bolsonaro, a quien calificaron de "muy sólido" frente a un Lula que, según la lectura oficial, "mostró su decrepitud". De todos modos, son cautos con el pronóstico y calculan que el balotaje "va a seguir siendo muy ajustado", a pesar de que el enfrentamiento televisivo "ayudó mucho".
Uno de los funcionarios que sigue la campaña brasileña y mantiene informado a Milei, en paralelo al canciller Pablo Quirno, sostuvo que lo que suceda en Brasil trasciende lo bilateral. "En un contexto donde se viene una devastación, que a Brasil lo gobierne algo racional va a ser un golazo", afirmó la fuente.
El Mercosur, eje de la expectativa oficial
Esa expectativa se conecta con el objetivo que Milei sostiene desde el inicio de su gestión: flexibilizar las reglas del Mercosur, bloque que bajo la conducción de Lula se mostró reacio a introducir cambios estructurales. "El Mercosur no sirve más. Hay que darle suficiente flexibilidad a las instituciones para que se adapten permanentemente", afirmó la misma fuente.
El funcionario reconoció que modificar el esquema actual "va a ser una tarea titánica", porque se trata de un organismo "muy complejo", pero destacó que "ya hay varias ideas sueltas". En la Casa Rosada esperan el resultado del domingo con la convicción de que un triunfo de Bolsonaro podría destrabar una de las principales complicaciones para su agenda de libre comercio.




