Sexta (Buenos Aires, 18 de agosto de 2026).- Venezuela elevó a 6.438 la cifra de muertos por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el norte del país el 24 de junio. El nuevo balance fue publicado este lunes por el jefe parlamentario Jorge Rodríguez.
Aumento de víctimas y búsqueda de desaparecidos
Las autoridades reportaron 137 muertes adicionales respecto de los 6.301 fallecidos del registro anterior. Voluntarios y familiares continúan la búsqueda de cuerpos entre los escombros, mientras que los cadáveres no recuperados figuran como desaparecidos, aunque el Gobierno no precisó cuántas personas siguen sin localizar.
Los sismos consecutivos devastaron principalmente el estado costero de La Guaira, donde al menos 190 edificios se desplomaron. Casi dos meses después de la tragedia, las labores de rescate persisten en las zonas más afectadas, con la detonación controlada de estructuras dañadas para facilitar la remoción de escombros.
Viviendas inhabitables y damnificados en campamentos
De las casi 60.000 viviendas afectadas, unas 24.429 permanecen inhabitables, según el balance oficial. Miles de damnificados viven en campamentos temporales, muchos en condiciones precarias, mientras el Gobierno interino de Delcy Rodríguez prometió la entrega de viviendas para fin de año.
Hasta el momento se registraron 335 hogares entregados de las 4.000 prometidas. Sin embargo, las lluvias torrenciales registradas en la madrugada del domingo destruyeron las carpas ocupadas por los damnificados en algunos campamentos de Caracas, lo que agravó la situación de los afectados.
Nuevo sismo en La Guaira
Este martes, un sismo con epicentro en el estado de La Guaira y magnitud superior a 4 fue registrado por la presidenta venezolana. Delcy Rodríguez aseguró que el Sistema de Protección fue activado para realizar labores de monitoreo y seguimiento, y que hasta el momento no se reportaron afectaciones de ningún tipo.
El nuevo movimiento telúrico se produce en medio de la emergencia humanitaria que atraviesa la región. Las autoridades mantienen la alerta y continúan evaluando posibles daños, mientras la población busca recuperar la normalidad tras los devastadores terremotos de junio.




