La advertencia de Mohamed bin Zayed
Según la investigación de los periodistas Shlomi Eldar y Ruth Yuval, publicada este martes, el jeque Mohamed bin Zayed mantuvo una conversación confidencial de 45 minutos con Netanyahu unos diez días antes del ataque. En ella, el mandatario emiratí describió el operativo de Hamás como un potencial "terremoto", y Netanyahu habría respondido que Israel estaba preparado para "cualquier escenario", aunque no habría informado a los jefes del Ejército, el Shin Bet ni el Mossad, según el medio.
La investigación también señala que el primer ministro israelí restó importancia a la amenaza al centrarla en Cisjordania y no en Gaza. La Oficina del Primer Ministro calificó la información de "absoluta mentira", mientras que Emiratos Árabes Unidos no emitió una negativa formal.
Contactos indirectos con Hamás
Haaretz reveló que, en los meses previos a la masacre, Netanyahu gestionó contactos indirectos con Hamás para alcanzar un acuerdo económico y un intercambio limitado de prisioneros. El pacto estaba prácticamente cerrado, pero el líder israelí pospuso su aprobación por temor a presiones políticas y a la controversia por la reforma judicial. Las negociaciones fracasaron, y el líder de Hamás en Gaza, Yahya Sinwar, cortó el contacto y aceleró los preparativos para el ataque.
El 7 de octubre de 2023, Hamás lanzó un ataque sorpresa contra el sur de Israel, que dejó unos 1.200 muertos, en su mayoría civiles, y el secuestro de más de 200 rehenes. La investigación también revela que, tras el estallido del conflicto, Hamás propuso liberar a todos los rehenes civiles a cambio de condiciones iniciales mínimas, pero el Gobierno israelí rechazó negociar para priorizar su ofensiva militar.
Repercusiones en el plano político
Las revelaciones de Haaretz generaron críticas de la oposición a días de las elecciones parlamentarias del 27 de octubre en Israel. El exjefe del Ejército y líder opositor, Gadi Eisenkot, escribió en X que Netanyahu recibió decenas de advertencias antes del ataque y las ignoró, y lo consideró "inapto" para gobernar. El ex primer ministro Naftali Bennett, también candidato, expresó que Netanyahu tiene una "responsabilidad personal y directa" por la muerte de 1.221 personas, y exigió su salida.
La Oficina del Primer Ministro insistió en que Netanyahu no mantuvo la conversación con el presidente emiratí, y la calificó como "puras mentiras". Mientras tanto, el escándalo se suma a la presión sobre el mandatario, que busca un nuevo mandato en los comicios de octubre.




