Sexta (Buenos Aires, 9 de octubre de 2026).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un acuerdo con su par de Rusia, Vladimir Putin, para que Moscú suministre diésel al mercado estadounidense y al resto del mundo con el fin de contener el alza de los precios de la energía. El anuncio fue dado a conocer por el propio mandatario en su red social Truth Social después de una conversación entre ambos.
Volúmenes comprometidos y plazos de entrega
Según la publicación de Trump en Truth Social, el compromiso contempla la entrega de más de 300.000 toneladas de diésel de manera inmediata, otras 500.000 toneladas durante noviembre y un millón de toneladas adicional. El mandatario afirmó además que Rusia podría entregar otros tres millones de toneladas en un plazo breve, sujeto a la capacidad de sus refinerías.
"Lograr precios más bajos para los estadounidenses, especialmente para nuestros magníficos agricultores, ganaderos y camioneros, es mi máxima prioridad", sostuvo Trump en su mensaje. El presidente presentó el entendimiento como una medida "de gran importancia", ya que, según afirmó, el suministro ruso contribuirá a que los precios del diésel bajen de manera pronunciada y rápida, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.
La licencia temporal del Tesoro de EE.UU.
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció la emisión de una licencia temporal que permitirá que el diésel ruso llegue a los mercados internacionales. La medida representa un cambio en la política energética de Washington hacia Moscú en un contexto marcado por las sanciones impuestas a Rusia tras la invasión de Ucrania en 2022.
Presión sobre los precios y contexto electoral
El anuncio se produjo en un escenario de tensiones en los mercados energéticos internacionales. El conflicto en Irán y la situación del estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el transporte internacional de petróleo y otros productos energéticos, presionaron los precios, con consecuencias para sectores que dependen del diésel, como el transporte de cargas y la producción agropecuaria.
La iniciativa también tiene una dimensión política: Estados Unidos celebrará las elecciones legislativas de medio mandato el 3 de noviembre, una instancia clave para el futuro de la administración republicana. El costo de vida y el precio de los combustibles se convirtieron en factores de preocupación para el oficialismo, que necesita conservar su respaldo entre los votantes afectados por el encarecimiento de los gastos cotidianos.




