Sexta (Buenos Aires, 13 de agosto de 2026).- El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste de Colombia el lunes ya deja 273 fallecidos, según el último balance oficial. Los equipos de emergencia trabajan contra el reloj en la búsqueda de sobrevivientes bajo los escombros.
Balance oficial y daños materiales
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), David Santiago Tamayo, confirmó en conferencia de prensa que los heridos ascienden a 3.824 y los desaparecidos a 377, según la Fiscalía General de Colombia. Además, se registraron 12.584 viviendas destruidas y 74.873 averiadas, junto con 172 edificios colapsados.
El sismo, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, afectó a 40.773 familias y a 97.515 personas en al menos 14 departamentos. Las autoridades reportaron 2.198 centros educativos afectados, más de 800 centros comunitarios y 216 centros de salud, mientras continúan las réplicas: más de 160 desde el lunes.
Ventana dorada y operativos de rescate
A 72 horas del terremoto, los rescatistas aprovechan el período considerado históricamente como la “ventana dorada” para hallar sobrevivientes. Sin embargo, expertos señalan que los rescates pueden extenderse hasta cinco o seis días, como ocurrió con el venezolano Hernán Gil, rescatado tras más de siete días bajo los escombros en julio.
En Pereira, una de las zonas más afectadas, aún hay 260 personas desaparecidas y 93 fallecidos. Allí colapsaron 66 edificaciones y las operaciones de búsqueda continúan. El alcalde de Cali, Alejandro Éder, anunció que el grupo mexicano Los Topos se sumó a las tareas, pese a que el Gobierno había autorizado inicialmente solo equipos de Estados Unidos, El Salvador, Ecuador e Israel.
Ayuda internacional y otras emergencias
El presidente Abelardo de la Espriella coordina la instalación del Puesto de Mando Unificado. España confirmó la muerte de un ciudadano con doble nacionalidad y envió un primer paquete de ayuda de 1 millón de euros. Además, llegó el equipo USA-2 de Los Ángeles y los Emiratos Árabes Unidos donaron US$ 10 millones.
El director regional adjunto para las Américas de la Cruz Roja, Cristian Torres, advirtió que “esta operación va para largo” debido a la dispersión de la afectación. Mientras tanto, la UNGRD mantiene la atención sobre el volcán Puracé, en alerta naranja, y los incendios forestales activos en el territorio.




