Salida récord de efectivo y problemas de liquidez
Los retiros totales de este año podrían casi duplicar el monto extraído durante el primer año de la invasión a gran escala de Ucrania, según Taras Skvortsov, alto ejecutivo de Sberbank, la mayor entidad financiera minorista de Rusia. "El nerviosismo crece", dijo un ex alto funcionario financiero ruso, y agregó que la gente "entiende que necesita tener efectivo bajo la almohada y no en algún lugar de un banco de donde tal vez nunca lo recupere".
Los retiros están generando problemas de liquidez que sobrecargan a un sector ya presionado por altos niveles de deuda incobrable. "Para algunos bancos esto es realmente un problema", afirmó el exfuncionario. "No esperaban esto y ya habían invertido todo el efectivo en otro lado, y sin embargo la gente sigue viniendo y retirando medio billón de rublos por mes".
Desconfianza en el sistema y fuga de capitales
Alexandra Prokopenko, ex asesora del Banco Central ruso, dijo que los retiros reflejan que "la gente no confía en el sistema bancario ruso ni en el sistema financiero ruso". Señaló que "todo esto es consecuencia del temor a que el gobierno haga algo con el sistema bancario, a que pueda nacionalizar los depósitos". Considera poco probable esa nacionalización, pero no descartó que las autoridades impongan límites a los retiros.
Las grandes empresas también buscan mover dinero fuera del alcance de los reguladores. En total, más de 9.400 millones de dólares fueron transferidos fuera de Rusia en el segundo trimestre de 2026, según datos del Banco Central. "Cada mes hay una salida grande", dijo Skvortsov a RBK Radio. "Si la tendencia continúa, las cosas no van a mejorar".
Impacto en el financiamiento de la guerra
Los retiros socavaron los esfuerzos del gobierno para recaudar fondos mediante la emisión de bonos estatales. El Ministerio de Finanzas se vio obligado el mes pasado a cancelar emisiones planificadas, mientras el gasto militar sigue creciendo y la economía se estanca. Skvortsov dijo que los problemas de liquidez impiden a muchos bancos comprar bonos del gobierno.
Como señal de sensibilidad, el economista jefe de VEB, Andrei Klepach, fue despedido este fin de semana después de comentar que Rusia no podía ganar una guerra de desgaste contra Ucrania. "No vamos a ganar la competencia en esta guerra de desgaste", había dicho en una presentación de mayo. El déficit presupuestario de enero a julio llegó a 6,46 billones de rublos (76.100 millones de dólares), muy por encima de lo proyectado.
Confiscaciones y presión sobre los magnates
Varias empresas de multimillonarios rusos fueron blanco de una ola de nacionalización que el año pasado significó la confiscación de 51.500 millones de dólares en activos para el Estado. En junio, el Estado confiscó 7.600 millones de dólares en activos vinculados a Vadim Moshkovich, fundador de Rosagro. Fue la mayor confiscación desde el inicio de la invasión.
Ucrania golpeó más de 20 almacenes de Wildberries desde el 18 de julio, destruyendo más de 6.000 millones de dólares en mercancía y causando daños por 3.000 millones. "Todo el que puede está tratando de sacar dinero del país, pero cada vez es más difícil", dijo un ejecutivo de negocios de Moscú. Algunos altos funcionarios, como el alcalde de Moscú Serguéi Sobianin, se pronunciaron en contra de orientar aún más la economía hacia la guerra: "Matar la economía civil es matar al país mismo".




