Sexta (Buenos Aires, 13 de octubre de 2026).- El Kremlin se negó a confirmar el alto el fuego energético con Ucrania que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, proclamó el 11 de octubre. El portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, aseguró que "los contactos continúan" y que informarán cuando corresponda.
Anuncio unilateral de Trump y rechazo ucraniano
Según publicó France 24, Trump aseguró en su red social que Rusia y Ucrania habían alcanzado un "alto el fuego energético" de efecto inmediato. La Radio France International (RFI) precisó que el anuncio lo hizo después de dar luz verde al regreso de las importaciones estadounidenses de diésel ruso, aunque de forma limitada, una decisión que provocó el rechazo de Ucrania. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, no esperó la confirmación rusa para denunciar una violación del supuesto acuerdo por parte de Moscú.
Bombardeos y escepticismo en Kiev
Apenas unas horas después del anuncio, Rusia bombardeó una central térmica en las afueras de Járkiv, en el noreste de Ucrania, según informó RFI. Esa instalación cubre una parte importante de las necesidades de calefacción y electricidad de la segunda ciudad del país. El medio francés señaló además que anoche seis personas murieron en los bombardeos rusos contra Ucrania, mientras en Kiev predomina el escepticismo sobre el supuesto acuerdo.
El Kremlin prefiere hablar de "paz duradera"
Peskov respondió al llamado de Kiev a favor de un alto el fuego de 60 días para permitir la celebración de elecciones: "No queremos un alto el fuego, queremos una paz duradera". Según RFI, el Kremlin manifestó que Rusia prefiere una "paz duradera" con Ucrania antes que una tregua. Zelenski, al margen de un foro en Varsovia, repitió su posición: "Si Rusia quiere que dejemos de atacar sus refinerías de petróleo con armas de largo alcance, debe dejar de atacar nuestras infraestructuras críticas. Y dejar de matar a nuestra gente".
El trasfondo del diésel ruso y las elecciones en EE.UU.
De acuerdo con RFI, tras el alza de los precios del combustible en Estados Unidos desde el inicio de la guerra contra Irán a finales de febrero, el pacto sobre el diésel ruso es visto como una forma de aliviar a los consumidores estadounidenses antes de las elecciones legislativas de noviembre, cuando el partido Republicano de Trump corre el riesgo de perder el control del Congreso. Para el lector argentino, el frente energético entre Moscú y Kiev incide en los precios internacionales del crudo y del gas, con impacto directo en los costos de importación de combustible.




