Pereira en ruinas y refugios improvisados
El sismo devastó la ciudad de Pereira, donde 66 edificios colapsaron y cientos de familias perdieron sus hogares. El Parque Libertad, en el centro de la ciudad, se convirtió en un refugio improvisado donde damnificados esperan asistencia estatal que aún no llega. Entre lonas, colchones y fogatas, los sobrevivientes intentan organizarse para enfrentar la emergencia.
Lilian Durán, mesera de 37 años, relató el pánico que vivió cuando su edificio comenzó a temblar: "Éramos como quince personas empujando, pensé que me iba a morir ahí". La puerta de emergencia estaba cerrada con candado y la encargada no abrió hasta que los vecinos la despertaron. Muchas historias similares se repiten entre los desplazados que duermen a la intemperie.
Pedidos urgentes y espera por el nuevo presidente
Los damnificados requieren no solo alimentos y ropa, sino también carpas, medicamentos y artículos de higiene. Daniel Marchena, barbero que perdió su local, expresó: "Quedamos en la tabla, todo se perdió. Necesitamos camisas, alimentos, zapatillas, jabón, lo que sea". Su reclamo también apunta al presidente Abelardo De la Espriella: "Estamos esperando al 'firme por la patria' que se aparezca por acá".
Estudiantes de medicina de la Universidad Tecnológica de Pereira montaron puestos de atención en los cinco refugios de la ciudad. Jaider Ruiz, coordinador de voluntarios, señaló: "Han llegado analgésicos y medicamentos para la inflamación, pero necesitamos medicinas para hipertensos y antibióticos". La alcaldía inició un censo para organizar la ayuda, pero la necesidad supera los recursos disponibles.
La zona rosa destruida y la esperanza de reconstruir
A diez cuadras del parque, la Avenida Circunvalar, conocida como "zona rosa", quedó en escombros. Restaurantes, discotecas y centros comerciales que eran el orgullo de la ciudad ahora son montañas de hierro y vidrio. Fabián Contreras, chef de la firma Cocinando Sonrisas, vio destruido su restaurante en un 80%, pero mantiene la fe: "Hay mucha esperanza, Pereira es resiliente".
Camilo Rivera, DJ de la disco Las Primaveras de Yuri, relató con tristeza: "Desaparecimos en cuestión de segundos". Aun así, dejó un mensaje esperanzador: "Nos vamos a levantar, nos vamos a recuperar". Mientras tanto, las fogatas en las veredas para cocinar marcan el día a día de una ciudad que intenta renacer de sus cenizas.




