Travesía por senderos de lodo y riesgo
Según el informe difundido por France 24, los miembros de las organizaciones humanitarias deben transitar por caminos escarpados y cubiertos de barro, lo que dificulta el acceso a las zonas más dañadas. El recorrido, que puede extenderse por horas, expone a los equipos a condiciones climáticas adversas y a deslizamientos de tierra.
En su crónica, los periodistas destacaron que la infraestructura vial de la región sigue gravemente afectada. Puentes destruidos y carreteras bloqueadas obligan a los rescatistas a avanzar a pie o con vehículos especiales, lo que retrasa la entrega de ayuda a los damnificados.
Refugios provisionales con decenas de desplazados
Al llegar a las comunidades, los equipos se encuentran con decenas de personas que perdieron sus hogares, entre ellos muchos menores. En los refugios provisionales, los desplazados esperan asistencia mientras algunos aún desconocen la suerte de sus familiares, según reportó France 24.
La situación en Rasuwa refleja la magnitud de la catástrofe ocurrida tras la riada, que dejó a cientos de familias sin vivienda y en condiciones precarias. Los niños son uno de los grupos más vulnerables, ya que muchos llegan solos o con heridas, y requieren atención psicológica y médica urgente.
Rescates con vida y búsqueda de desaparecidos
En un informe previo desde Katmandú, France 24 había informado sobre el rescate con vida de dos personas tras 10 días de la riada, lo que renovó la esperanza entre los equipos de búsqueda. Sin embargo, el número de desaparecidos sigue siendo incierto, y las tareas de localización continúan en las zonas más inaccesibles.
El trabajo de las organizaciones humanitarias en Nepal, aunque dificultoso, ha permitido brindar asistencia básica a los sobrevivientes. No obstante, la falta de recursos y el aislamiento de las comunidades complican una respuesta integral a largo plazo, señalan los informes.
Una emergencia que requiere atención mundial
La cobertura de France 24 en Rasuwa evidencia la necesidad de que la comunidad internacional mantenga su apoyo a Nepal en esta emergencia. La reconstrucción de viviendas, escuelas y centros de salud demandará fondos y esfuerzos sostenidos en el tiempo.
Para el lector argentino, esta catástrofe recuerda la importancia de la solidaridad global y de la cooperación en desastres naturales, más allá de las fronteras. Organizaciones con presencia en el país, como Cruz Roja y otras ONG, suelen canalizar donaciones para estas causas.




