Sexta (Buenos Aires, 26 de octubre de 2026).-
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ganó la segunda vuelta de las elecciones presidenciales con el 51,79% de los votos frente al 48,21% del senador de extrema derecha Flávio Bolsonaro, según los resultados comunicados el domingo 25 de octubre por el Tribunal Superior Electoral de Brasil, de acuerdo con la cobertura de France 24.
Una diferencia mayor que en 2022
Lula superó a su rival por más de cuatro millones de votos, una diferencia más amplia que la de 2022, cuando derrotó a Jair Bolsonaro. El líder del Partido de los Trabajadores (PT) remontó los dos puntos de desventaja que tenía en la primera ronda y logró un cuarto mandato no consecutivo al frente del país más poblado de Suramérica, con alrededor de 213 millones de habitantes.
El voto joven y la defensa de la democracia
Según Bruna Cavalcanti, profesora de Relaciones Internacionales y Ciencia Política en la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), el papel de los jóvenes fue uno de los motores de la victoria. La docente sostuvo que el resultado de la primera vuelta generó un movimiento clave y que muchas personas, sobre todo jóvenes, salieron a las calles al sentir que sus derechos estaban amenazados por una potencial victoria de Flávio Bolsonaro.
El periodista y escritor brasileño Denis R. Burgierman coincidió en que el miedo a un triunfo de Flávio Bolsonaro fue un factor importante de movilización. Lula agradeció al "pueblo brasileño por su generosidad, y a los jóvenes que salieron a las calles para defender la democracia", según recogió France 24. Su rival, en cambio, dijo que "es imposible reconocer" el resultado por la decisión judicial de ampliar dos horas el horario de votación.
Una jornada marcada por la extensión del horario electoral
El cierre de las urnas se postergó hasta las 19:00 hora local por orden de un juez del Tribunal Supremo de Brasil, que amplió el horario cuando ya había comenzado el recuento. Ambos candidatos habían pedido la extensión por razones distintas. La jornada registró además una alta participación, con la mayor disminución de la abstención entre primera y segunda vuelta desde 1989.
La agenda social y el obstáculo del Congreso
Durante la campaña, Lula propuso continuar con una estrategia de industrialización con inversiones públicas, avanzar en progresividad tributaria gravando a los superricos y sostener los programas sociales, de salud y de educación pública. Sin embargo, según France 24, tendrá un obstáculo importante en la composición del Congreso: el Partido Liberal de Bolsonaro ganó terreno en las elecciones legislativas del 4 de octubre y tendrá la mayor representación de un solo partido en ambas cámaras desde la promulgación de la actual Constitución brasileña.




