Sexta (Buenos Aires, 23 de septiembre de 2026).- El Reino Unido advirtió que no habrá una negociación por la soberanía sobre las Islas Malvinas sin el consentimiento de sus habitantes y cuestionó la postura argentina sobre el derecho de autodeterminación, según informó el gobierno británico en el registro de la 81° Asamblea General de la ONU.
La respuesta a Milei y la defensa de la soberanía británica
La posición de Londres se conoció después de que Javier Milei calificara a Malvinas como “una causa nacional” en su discurso ante la Asamblea General, reclamara al Reino Unido que retome el diálogo por la soberanía y cuestionara a la ONU por no haber conseguido avances en la disputa. El gobierno británico afirmó que “no tiene ninguna duda sobre su soberanía” sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y sus áreas marítimas circundantes, de acuerdo con el comunicado oficial.
El planteo británico sobre la autodeterminación de los isleños
Londres sostuvo que los isleños tienen derecho a determinar su estatus político y su desarrollo económico, social y cultural, y afirmó que la Argentina “continúa negando” que ese derecho les corresponda. Según la posición británica, esa postura es incompatible con los principios de la Carta de las Naciones Unidas y agregó que “no es el comportamiento que esperamos de una democracia”. El Reino Unido volvió a utilizar como argumento el referéndum realizado en las islas en 2013, cuando participó el 92% del padrón y el 99,8% votó por mantener el actual estatus de territorio británico de ultramar.
El reclamo argentino y las resoluciones de la ONU
La postura argentina es distinta: el Gobierno sostiene que el principio de autodeterminación no resulta aplicable a la disputa por Malvinas y basa su reclamo en las resoluciones de Naciones Unidas que reconocen la existencia de una controversia de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido y llaman a ambas partes a negociar. La respuesta británica se incorporó al registro oficial de la 81° Asamblea General tras el discurso presidencial.
Las sanciones a empresas petroleras y el proyecto Sea Lion
Londres también respondió a las últimas medidas argentinas contra la explotación de recursos naturales en las islas y afirmó que el desarrollo de hidrocarburos constituye una “actividad comercial legítima” regulada por las autoridades isleñas, y sostuvo que la legislación argentina no tiene aplicación sobre el territorio. El Gobierno británico cuestionó específicamente las sanciones a empresas vinculadas con el sector petrolero, las calificó como un intento “inaceptable” de ejercer jurisdicción extraterritorial y afirmó que no tienen justificación bajo el derecho internacional. La respuesta se produce después de que el Gobierno argentino endureciera su estrategia alrededor de Malvinas y del proyecto Sea Lion: la Casa Rosada dispuso sanciones y envió al Congreso un paquete de Defensa de la Soberanía Nacional.




