Sexta (Buenos Aires, 23 de septiembre de 2026).- La fractura interna del Supremo Tribunal Federal de Brasil quedó expuesta el 15 de septiembre en una sesión extraordinaria que terminó sin decisión sobre si se investiga al juez Alexandre de Moraes, según publicó France 24. El episodio sacude la campaña presidencial brasileña, que votará el 4 de octubre.
La filtración que originó el escándalo
El 1 de septiembre, el juez André Mendonça, nombrado por el expresidente Jair Bolsonaro en 2021, levantó el secreto de un informe policial elaborado con datos extraídos del teléfono de Daniel Vorcaro, antiguo dueño del Banco Master. Vorcaro está en prisión preventiva desde el 4 de marzo de 2026 y fue acusado por la Policía Federal de liderar el mayor fraude financiero de la historia de Brasil.
Los mensajes de WhatsApp, publicados en la prensa local, revelaron una relación de proximidad entre el banquero y el juez Moraes. También volvió a circular un contrato de 131 millones de reales (unos 24 millones de dólares) firmado por el despacho de abogados de Viviane Barci de Moraes, esposa del magistrado, con el Banco Master. Moraes sostiene que no hay irregularidades y cuestionó la legalidad del informe, que según él se basa en fragmentos descontextualizados.
La fractura en el pleno del Supremo
Mendonça, que era relator del caso Banco Master, pidió que el pleno del Supremo decidiera si había elementos para investigar a su colega, lo que abrió una guerra interna en el máximo tribunal. La Fiscalía General de la República cuestionó la forma en que se obtuvo y utilizó la información, mientras que Moraes acusó a Mendonça de encargar de manera irregular informes de la Policía Federal para usarlos políticamente contra él, de acuerdo con France 24.
Mendonça rechazó las acusaciones pero intentó alejar de su cargo al director general de la Policía Federal, Andrei Rodrigues. El ala progresista del tribunal interpretó ese movimiento como un intento de favorecer en las elecciones del 4 de octubre al candidato Flávio Bolsonaro, que está siendo investigado por la financiación de la película 'Dark Horse', sobre su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado a 27 años y tres meses de prisión por golpismo.
El impacto en la campaña y la interna oficialista
El 9 de septiembre, el juez Flávio Dino, nombrado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, anuló la decisión de Mendonça de destituir al jefe de la Policía Federal. Luego, el presidente del Supremo, Edson Fachin, intervino para intentar pacificar los ánimos, retiró a Mendonça la relatoría del caso vinculado a Moraes y la asumió él mismo. Pese a esos movimientos, la crisis ya estaba instalada en plena campaña presidencial.
El comentarista político Octavio Guedes dijo a France 24 que la situación debilita la figura presidencial. "Mendonça debilitó la figura de Lula al cesar al jefe de la Policía porque quien despide al director de la Policía Federal es el presidente de la República. Y Dino también debilitó a Lula porque colocó de nuevo al jefe de la Policía en su lugar", señaló. "Estamos pasando del hiper-presidencialismo al hipo-presidencialismo", agregó.
La sesión del 15 de septiembre no llegó a pronunciarse sobre si había elementos suficientes para abrir una investigación formal contra Moraes, porque el juez Dino pidió una vista para analizar el expediente y evitó que el tema se resolviera en vísperas de los comicios. La corte más atacada por el bolsonarismo, y considerada parcial por ese sector desde el juicio por el intento de golpe de Estado del 8 de enero de 2023, llega así a la elección con su fractura a la vista.




