Sexta (Buenos Aires, 25 de octubre de 2026).- Más de 158 millones de brasileños concurren este domingo a las urnas para definir si Flávio Bolsonaro o Luiz Inácio Lula da Silva presidirán Brasil, en un balotaje que las encuestas muestran prácticamente empatado, según informó la agencia NA.
La primera vuelta dejó un país partido en dos
En la primera ronda del 4 de octubre, Bolsonaro se impuso con el 47% de los votos frente al 45% de Lula. Entre ambos concentraron el 92% de los sufragios de los 125 millones de brasileños que votaron, mientras los otros once postulantes reunieron apenas el 7%. De acuerdo con los cómputos difundidos por NA, Augusto Cury quedó tercero, seguido por Renan Santos y Ronaldo Caiao, quienes en conjunto sumaron cerca del 9%.
El peso de la ausencia y del voto nulo
Un dato central del escrutinio fue la ausencia: 33 millones de brasileños no concurrieron a las urnas, equivalentes al 21% del padrón. A ese caudal se suma el peso del voto nulo, que quedó en tercer lugar entre los trece candidatos. Según NA, de ese universo de votantes en blanco, nulos y ausentes podría surgir la diferencia que incline la balanza hacia uno u otro candidato en la definición de este domingo.
Un mapa electoral dividido entre Sur y Nordeste
Las encuestas vuelven a mostrar un país polarizado: el Sur y el Oeste se inclinan mayoritariamente por la derecha que representa Bolsonaro, mientras el centro y el Nordeste apoyan a Lula. La simplificación de un sur rico frente a un norte pobre, señala el material, tiene algo de verdad y algo de exageración. También pesa el voto religioso, terreno donde Bolsonaro saca ventajas, y el electorado de las favelas de Río de Janeiro, donde viven más de 2,1 millones de personas.
El indulto a Jair Bolsonaro y la nueva composición del Congreso
Flávio Bolsonaro, hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro, prometió que indultará a su padre el día de su asunción, el 5 de enero de 2027, si resulta electo. Su partido Liberal se quedó con 28 de las 81 bancas del Senado y 121 de las 513 en Diputados, una composición que, según NA, aparece como viento de cola para ese propósito. En política exterior, Lula defiende el multilateralismo, mientras los observadores atisban que Bolsonaro se mostraría más dispuesto a ceder ante Donald Trump.




