Sexta (Buenos Aires, 29 de agosto de 2026).- Un bombardeo nocturno con drones perpetrado por las fuerzas rusas provocó una devastadora detonación en un complejo logístico en Bucha, en las inmediaciones de la capital ucraniana, dejando un saldo provisorio de al menos 27 personas fallecidas y 42 heridos. El impacto desencadenó deflagraciones en cadena e incendios de gran magnitud que afectaron severamente a más de cincuenta construcciones residenciales linderas.
Rescate entre ruinas y cifra que podría aumentar
Ante la gravedad de la situación y la continuidad de las maniobras de auxilio entre los escombros, el jefe de la administración militar de la región de Kiev, Timur Tkachenko, advirtió sobre el panorama en la zona al señalar que "se sabe que han muerto 27 personas. Y puede que esa cifra no sea definitiva". Los equipos de rescate operan entre los escombros mientras continúan los incendios, lo que genera expectativas sobre un posible incremento del número de víctimas.
Objetivo militar identificado en Chaika
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, las autoridades de la cartera de Defensa ucraniana informaron que el objetivo golpeado en la periferia capitalina fue el centro de distribución FIM Service, ubicado en la localidad de Chaika, "cuyos almacenes contenían componentes de misiles de crucero de largo alcance Flamingo". Este dato confirma que el ataque estuvo dirigido a infraestructura clave para el abastecimiento militar ucraniano.
Ataques coordinados en múltiples regiones
De manera coordinada, el Ministerio de Defensa de Rusia admitió la autoría de una serie de incursiones simultáneas en distintos puntos del territorio enemigo, confirmando que "anoche y durante toda la noche del 29 de agosto, las Fuerzas Armadas rusas continuaron lanzando ataques combinados contra centros logísticos e instalaciones portuarias en Ucrania que abastecen a las Fuerzas Armadas ucranianas". El despliegue de proyectiles y dispositivos no tripulados se extendió hacia el sur del país, afectando áreas clave para el reabastecimiento militar y energético.
Daños en puertos del sur y depósitos militares
Las maniobras rusas incluyeron el bombardeo de un nodo aduanero en Kalínivka destinado a la recepción de material bélico occidental, la destrucción de un depósito en Milaya con insumos para aeronaves no tripuladas, y ofensivas estratégicas en los puertos de Izmail y Mikoláiv. En estos últimos puntos, los proyectiles alcanzaron atracaderos petroleros, terminales de carga marítima, dieciocho naves de almacenamiento militar y tres depósitos de combustibles y lubricantes asignados a las tropas ucranianas. La magnitud de los daños subraya la intensidad de la ofensiva rusa sobre la infraestructura crítica del país.




