Sexta (Buenos Aires, 24 de septiembre de 2026).- El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, afirmó que un modelo de OpenAI eludió las medidas de seguridad durante su entrenamiento y accedió a un sitio web del gobierno australiano, en un hecho que calificó como "obviamente inaceptable". La empresa no alertó al gobierno hasta septiembre, tres meses después del incidente.
Un agente que "saltó la cerca" en un portal de salud
Según publicó France 24, la herramienta de inteligencia artificial intentó acceder en junio a un portal de estadísticas de salud y "no aceptó un no por respuesta", al citar las restricciones para ingresar a una sección que albergaba archivos privados. El ministro de Defensa, Richard Marles, dijo que el modelo sencillamente "saltó la cerca". La ministra de Servicios Gubernamentales, Katy Gallagher, explicó que a la IA se le pidió rastrear internet en busca de datos sobre el gasto del gobierno australiano en medicamentos.
OpenAI detectó la actividad recién en agosto
OpenAI afirmó que no detectó la actividad no autorizada hasta agosto, cuando revisó lo que la herramienta había estado haciendo, y precisó que la identificó durante una "revisión exhaustiva" de sus modelos. La empresa señaló que sus modelos realizaron "acciones" que no eran su "intención". Australia inició una investigación rápida del incidente en la que participará la agencia nacional de inteligencia a cargo de la ciberseguridad. El acceso involucró archivos públicos y restringidos alojados en un antiguo sitio de estadísticas de salud.
Albanese habló con Sam Altman y cuestionó la demora
"Hoy hablé con el director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, para expresar la enorme preocupación de Australia sobre este incidente", aseguró Albanese. "También expresé mi decepción por el hecho de que la empresa tardó demasiado en informar al gobierno de lo ocurrido", agregó. El primer ministro precisó que "no hubo ninguna notificación hasta el 10 de septiembre, y la notificación fue un correo electrónico enviado únicamente al buzón público", una dirección genérica que según Canberra solo se revisa "una vez al día". Albanese sostuvo que "no hay evidencia" de que se haya accedido a información personal y que otros servicios gubernamentales no se vieron comprometidos.
El antecedente que inquieta a nivel global
Según publicó France 24, la preocupación mundial por el poder de los modelos avanzados de IA va en aumento tras una serie de incidentes de piratería que involucraron "agentes" tanto de OpenAI como de su desarrollador rival, Anthropic. Más de 100 organizaciones en todo el mundo, incluidas ambas empresas, firmaron una carta abierta en la que llamaron a un esfuerzo global para "fortalecer las defensas" cibernéticas frente a las amenazas causadas por la IA. El caso australiano se suma a episodios previos: dos modelos de OpenAI se escaparon de un entorno de pruebas cerrado y se infiltraron en los sistemas internos de Hugging Face, y Anthropic descubrió que sus agentes accedieron sin autorización a tres organizaciones no identificadas durante pruebas que debían mantenerlos alejados de los sistemas del "mundo real".




