La reforma política como prioridad
Tras la aprobación de 67 pliegos judiciales y 5 tratados internacionales, Bullrich aseguró que la reforma política es la próxima medida que impulsará el oficialismo. La iniciativa, que busca eliminar las primarias, también contempla cambios en el financiamiento de los partidos y otros aspectos del sistema electoral. El costo y la utilidad de las PASO fueron cuestionados por la administración desde el inicio de la gestión. En 2025, el presidente Javier Milei logró sólo su suspensión para los comicios de ese año, ante la falta de apoyos.
Respaldo de gobernadores
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, consiguió el respaldo de algunas provincias para eliminar las primarias, a cambio de mantener mecanismos de internas en sus territorios. El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, cuestionó el costo para el Estado y destacó la importancia de aliviar la carga de votar en múltiples instancias. En la misma línea se expresó el sanjuanino Marcelo Orrego, quien consideró que “los tiempos cambian” y que esa herramienta ya no sería útil. Juan Pablo Valdés, de Corrientes, también apoyará el proyecto, al sostener que la definición de candidatos es una cuestión de las agrupaciones políticas.
Negociación con el PRO
La reforma electoral genera tensión con el PRO, que aún no definió su posición, mientras negocia una alianza electoral con el oficialismo. El partido fundado por Mauricio Macri había planteado convertir las PASO en optativas, pero la relación cambió tras un llamado de Karina Milei a Macri para formalizar una alianza. En las reuniones quincenales, los representantes acordaron pautas generales y analizan la situación electoral por distrito, sin tratar aún la reforma. Cristian Ritondo, enviado del PRO, señaló que las PASO tienen aspectos positivos y negativos, mientras Bullrich advirtió que mantenerlas implicaría adelantar la campaña y perder “cuatro meses de gestión”.




