Sexta (Buenos Aires, 30 de octubre de 2026).- La inflación de octubre se encamina a cerrar en torno al 2%, impulsada por los aumentos en alimentos y bebidas, según las estimaciones de distintas consultoras privadas. Los relevamientos de las últimas semanas muestran que las subas en las góndolas continúan, aunque el ritmo de los incrementos comenzó a moderarse en algunas mediciones.
Alimentos: ocho semanas consecutivas de subas
Según el relevamiento de LCG, los precios de alimentos y bebidas aumentaron 0,2% semanal en la cuarta semana de octubre y acumularon ocho semanas consecutivas de incrementos. Esa dinámica permitió que la inflación promedio de las últimas cuatro semanas desacelerara a 2,7%, una baja de 1,1 puntos porcentuales respecto del registro previo. En lo que va del mes, la suba de la canasta alcanzó el 1,6% punta a punta.
Los principales aumentos se concentraron en panificados, con una suba de 2,4% semanal, y bebidas, que avanzaron 0,9%. Esos incrementos fueron compensados parcialmente por las bajas registradas en carnes y verduras. De acuerdo con LCG, tanto la proporción de productos que aumentaron como la de aquellos que bajaron de precio mostraron un rebote durante la última semana.
El BCRA reportó una inflación promedio de 1,9% en el tercer trimestre
En paralelo, el Banco Central señaló en su último Informe de Política Monetaria (IPOM) que la inflación promedio mensual se redujo durante el tercer trimestre y se ubicó en 1,9% entre julio y septiembre. “La inflación promedio mensual se redujo en el tercer trimestre del año, en línea con lo previsto en el IPOM anterior”, sostuvo la entidad. Además, destacó que la inflación subyacente bajó a 2% mensual.
Las presiones previstas para el cuarto trimestre
De cara al cierre del año, el BCRA identificó factores que podrían presionar transitoriamente sobre los precios. “Durante el cuarto trimestre, la estacionalidad desfavorable del precio de la carne vacuna y la aceleración de ciertos ítems regulados podrían generar presiones transitoriamente alcistas sobre la inflación”, alertó. También mencionó el impacto de la reducción de subsidios por Zona Fría sobre las tarifas de gas y los aumentos de combustibles de fines de septiembre.
Aun así, el Banco Central sostuvo que esos factores no modificarían la tendencia prevista. “El sesgo de las políticas fiscal y monetaria, junto con una menor inercia en precios y salarios, debería conducir a un descenso de la inflación en lo que resta del año”, afirmó. El REM que publica el BCRA proyectó una inflación de 1,7% para octubre, 1,6% para noviembre y 1,8% para diciembre.
“Lo que más nos subió por ahora fueron verduras, ropa, transporte público y medicamentos. Nafta sumó algo, pero por ahora debajo de la inflación general”, resumió el economista de Equilibra, Gonzalo Carrera. La inflación de septiembre fue del 1,9% y acumula un 23,6% en lo que va del año, tras una aceleración de 0,2 puntos porcentuales respecto de agosto.




