Sexta (Buenos Aires, 13 de agosto de 2026).- El stock de búfalos en Argentina creció más del 25% desde 2023 y alcanzó las 205.000 cabezas, según datos oficiales. Corrientes, Formosa y Chaco concentran el 83% del rodeo nacional.
Distribución regional del rodeo bubalino
Las provincias de Corrientes, Formosa y Chaco lideran la producción de ganado bubalino en el país, con una participación conjunta del 83% del total. Esta concentración regional refleja las condiciones climáticas y productivas favorables para la cría de búfalos en el noreste argentino. El resto de las provincias con presencia de esta especie completan el stock nacional.
El crecimiento del 25% en el stock desde 2023 evidencia un interés creciente por la actividad, impulsado por su adaptación a diversos ambientes y su eficiencia productiva. Los productores locales han incorporado tecnología y mejores prácticas de manejo, lo que permitió aumentar la cantidad de cabezas en un período relativamente corto.
Potencial productivo y oportunidades de mercado
Desde el Gobierno nacional remarcaron las oportunidades de la actividad bubalina tanto en el mercado interno como en el exportador. La carne de búfalo, con menor contenido de grasa y colesterol que la bovina, gana aceptación entre los consumidores. Además, el cuero y otros subproductos representan una fuente adicional de ingresos para los productores.
El potencial exportador se sustenta en la demanda creciente de países como China y Medio Oriente, donde la carne bubalina es valorada. Argentina, con su tradición ganadera y estatus sanitario, puede posicionarse como un proveedor confiable. Las condiciones naturales del país y el know-how de los productores son ventajas competitivas clave.
Perspectivas para el sector bubalino
El crecimiento del stock y el interés del sector público y privado abren expectativas para la consolidación de una cadena productiva bubalina. Se espera que la actividad genere nuevos empleos y desarrollo regional, especialmente en las provincias del noreste. La inversión en infraestructura y capacitación será decisiva para aprovechar el momento.
Los especialistas señalan que la bubalinocultura argentina tiene un margen de expansión aún mayor, considerando las superficies disponibles. La articulación entre el sector público y privado, junto con la promoción del consumo interno, pueden acelerar este proceso. El desafío es mantener un crecimiento sostenible, con respeto al ambiente y a los estándares de bienestar animal.




