Sexta (Buenos Aires, 13 de septiembre de 2026).- El Gobierno enviará este martes a la Cámara de Diputados el proyecto de Presupuesto 2027, en medio de una difícil negociación con gobernadores y bloques dialoguistas. El presidente Javier Milei reunirá el lunes a diputados y senadores en la Casa Rosada para adelantar detalles de la iniciativa.
Un trámite con fecha fija y ejes definidos
Según establece la Ley de Administración Financiera, el Ejecutivo debe girar el proyecto de ley de gastos y recursos antes del 15 de septiembre. La iniciativa tendrá como ejes centrales el mantenimiento del equilibrio fiscal, la consolidación de la estabilidad macroeconómica y la continuidad del proceso de reducción de la inflación. Se trata del tercer presupuesto de la gestión de Milei; el oficialismo solo logró aprobar uno el año pasado, durante las sesiones extraordinarias.
En julio, el ministro de Economía, Luis Caputo, presentó un adelanto de 17 páginas ante la Cámara de Diputados. Allí anticipó un escenario de reducción de la inflación, recuperación del salario real y continuidad de la estabilidad macroeconómica durante el año electoral. El documento proyectó para el período 2027-2029 la continuidad del proceso de normalización y crecimiento de la economía argentina, con una desaceleración significativa de la inflación y una mejora de la inversión y el consumo privado.
La estrategia oficialista y el desafío del quórum
La estrategia política comenzará a definirse en la Mesa Política que se reúne los martes, encabezada por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Allí se establecerán los lineamientos para negociar con los distintos bloques de la Cámara baja. Las tratativas se desarrollarán en paralelo al debate en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que preside Bertie Benegas Lynch, mientras que también tendrá un papel central el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
El principal desafío para el Gobierno estará en reunir los 129 votos en la Cámara de Diputados para tener quórum y aprobar el proyecto, y especialmente para sostener los artículos centrales durante la votación en particular. El oficialismo cuenta con el respaldo de bloques aliados como el PRO, la UCR, Por Santa Cruz, Adelante Buenos Aires y Producción y Trabajo. Sin embargo, esos respaldos no alcanzarían por sí solos, por lo que necesitará sumar al menos una decena de votos adicionales en determinados tramos de la votación.
Aliados que toman distancia y la presión electoral
El problema para la Casa Rosada es que varios de los actuales aliados parlamentarios han comenzado a tomar distancia a medida que se acercan las elecciones. Ese es el caso de los espacios de Argentina Federal, vinculados a los gobernadores de Misiones, Hugo Passalacqua; y de Salta, Gustavo Sáenz; y del espacio Independencia, que tiene como principal referencia al gobernador tucumano Osvaldo Jaldo. Esos sectores ya marcaron diferencias con el oficialismo en debates sensibles, como los proyectos vinculados al endeudamiento y a la emergencia en discapacidad.
Esa tensión podría profundizarse cuando llegue el momento de discutir la distribución de recursos prevista en el Presupuesto 2027 y su impacto sobre las cuentas provinciales. El escenario será todavía más complejo porque el Gobierno no parece dispuesto a flexibilizar los principales lineamientos que sostienen su programa económico, especialmente el equilibrio fiscal. La campaña electoral ya comenzó a desplegarse tanto a nivel nacional como en las provincias, una situación que podría complicar las negociaciones del oficialismo con los gobernadores y los bloques dialoguistas, que comenzarán a priorizar sus propios intereses electorales.
Otros temas en la agenda legislativa
Durante el encuentro del lunes en la Casa Rosada, Milei también brindará detalles de la iniciativa destinada a endurecer las penas contra las empresas que operen en las Islas Malvinas sin autorización del Gobierno argentino. El debate del Presupuesto se desarrollará mientras la campaña electoral ya comenzó a desplegarse tanto a nivel nacional como en las provincias, en un escenario en el que el presidente pondrá en juego su reelección en los comicios del próximo año.




