Sexta (Buenos Aires, 31 de octubre de 2026).- La Ciudad habilitará el Paseo del Bajo para autos de lunes a viernes, de 22 a 5, desde el 2 de noviembre y por un plazo experimental de 90 días. La medida fue dispuesta por el Ministerio de Movilidad e Infraestructura porteño y AUSA (Autopistas Urbanas S.A.).
Una alternativa nocturna entre el sur y el norte
Según informó la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, la decisión busca aprovechar la capacidad ociosa del corredor en horarios de baja circulación de transporte pesado. El Paseo del Bajo conecta la Autopista Presidente Arturo Humberto Illia, al norte, con las autopistas Dr. Ricardo Balbín (Buenos Aires-La Plata) y 25 de Mayo, al sur, a lo largo de 7,1 kilómetros con dos carriles más banquina por sentido.
Hasta ahora, los autos solo podían circular por el Paseo del Bajo los fines de semana, desde las 22 del viernes hasta las 5 del lunes, y los días feriados. Esa habilitación continuará vigente y se suma a la nueva franja nocturna de lunes a viernes. La medida apunta a ofrecer una conexión ágil entre el sur y el norte de la Ciudad en un horario de menor convivencia con el tránsito pesado.
Requisitos para los conductores
La habilitación alcanza exclusivamente a autos y otros vehículos livianos, como utilitarios y camionetas. Las motos tienen prohibido circular por el Paseo del Bajo por razones de seguridad vial. El uso de TelePASE es obligatorio, tal como sucede en todas las autopistas porteñas, y la velocidad máxima es de 60 kilómetros por hora.
La tarifa a partir de noviembre será de $10.978,49, de acuerdo con la información oficial. La dinámica operativa del transporte de cargas baja sensiblemente en horarios nocturnos, lo que genera una capacidad ociosa en el corredor y habilita la liberación de su uso al tránsito general, con la estricta excepción de las motos.
Uso actual y antecedentes
En 2024 el Paseo fue habilitado para autos los días sábados, domingos y feriados. Actualmente, cada fin de semana lo utilizan unos 35 mil vehículos y en esos 30 meses registró más de 4,5 millones de tránsitos de automóviles. El corredor fue diseñado para mejorar la operación de vehículos de logística y de ómnibus de transporte de pasajeros, y para reducir la circulación de micros y tránsito pesado en arterias céntricas de la Ciudad de Buenos Aires.




