Sexta (Buenos Aires, 12 de septiembre de 2026).- Si las elecciones de 2027 pudieran adelantarse a este año, el escenario más lógico para el peronismo sería una competencia interna entre Axel Kicillof y Sergio Massa, este último apoyado por Cristina Kirchner y el kirchnerismo duro. Ambos son los referentes del PJ con alto conocimiento nacional que dan las señales más claras de querer ser parte de la discusión electoral del año próximo.
Una interna para legitimar liderazgos
Muchos en el peronismo ya proyectan unas PASO competitivas como la única forma de legitimar un liderazgo y evitar repetir el vacío de autoridad que condenó al Frente de Todos a ser un experimento fallido. Los más optimistas señalan que, dado el actual estado de cosas caótico, de falta de conducción y de internismo a cielo abierto, las primarias servirán para terminar con la deriva autodestructiva y para volver al orden verticalista que siempre caracterizó al peronismo que funcionó políticamente.
"Tenemos que resolver una conducción para no repetir nuestros propios errores en el Frente de Todos", señaló un influyente diputado nacional de Unión por la Patria al que la Agencia Noticias Argentinas (NA) tuvo acceso. En ese sentido, remarcó que si hubiera que tomar una decisión ahora, en septiembre de 2026, el peronismo está "más para unas PASO" que para ordenarse detrás de una fórmula presidencial única.
El juego de Kicillof y el lanzamiento del MDF
La estrategia de Axel Kicillof es bastante clara: no ceder al esquema de subordinación que le ofrece el kirchnerismo duro, aguantar el fuego amigo sin responder y ampliar la fuerza propia, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), en todo el país. El sábado 19 el gobernador será el protagonista excluyente del lanzamiento del MDF a nivel nacional, en un acto que tendrá lugar en la sede de Villa Domínico de la UTN, en Avellaneda.
Se trata de un escenario mítico para el kirchnerismo, cuna de grandes actos que moldearon la historia del peronismo reciente. La elección de esa sede es un espaldarazo político a Jorge Ferraresi, ex intendente local, ex vicepresidente del Instituto Patria y actual armador bonaerense del MDF, quien será el anfitrión del evento que marcará el despegue definitivo de la candidatura de Kicillof, por más que el gobernador procrastine su anuncio hasta pasado el primer trimestre del año próximo.
La impaciencia de La Cámpora y el regreso de Massa
Cada movimiento suyo resuena como una amenaza en el kirchnerismo duro, que no le perdona al ex ministro de Economía que haya decidido no someterse a la conducción de Cristina Kirchner. En La Cámpora hablan abiertamente de una "ingratitud" de Kicillof, al considerarlo "un invento" de la ex presidenta. Según esta mirada, Kicillof estaría toda su vida en deuda con quien fuera su "mecenas" en la política.
Para contrapesar a Kicillof, la cúpula camporista hace un juego a dos puntas. Por un lado, sale a agitar la consigna "Cristina candidata", un posicionamiento inverosímil, muy difícil de sostener y de explicar a la población estando ella presa con condena firme. Por otro, le da aire a la candidatura de Sergio Massa como segunda opción. La senadora Juliana Di Tullio y otros referentes del kirchnerismo no pararon de enaltecer públicamente la capacidad que habría tenido el líder del Frente Renovador para dar vuelta votos clave en el Senado.
Massa, por su parte, después de casi tres años de repliegue tras su derrota en 2023, volvió al ruedo en un momento de piso en la imagen de Javier Milei. Encadenó una serie de apariciones públicas y utilizó el poder de su estructura para hacerse notar. Su última incursión fue en un acto de homenaje al fallecido ex gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota, donde se paseó en "modo estrella" junto a otros referentes del peronismo.
"Nadie cree que sea de verdad la campaña de Massa. La Cámpora lo manda a hacer contrapeso a Axel porque no tienen a ninguno y ya no hay tiempo de construirlo", descreen fuentes del MDF consultadas por Noticias Argentinas.




