El sector energético blinda sus proyectos del ruido electoral y acelera desembolsos gracias al RIGI. Sin embargo, el derrame hacia el real estate y la infraestructura choca con los límites de la economía real.
La inversión en Vaca Muerta prioriza el largo plazo y exige señales macro
El sector energético blinda sus proyectos del ruido electoral y acelera desembolsos gracias al RIGI. Sin embargo, el derrame hacia el real estate y la infraestructura choca con los límites de la economía real.




